Bernardo Rivero de Aguilar cree que los pasos a dar en Europa en estos momentos son más complejos de lo que quieren creer los inversores. Por eso, tras la última cumbre celebrada en Bruselas, el experto cree que lo que cabe esperar en el Viejo Continente es cierta tranquilidad y no decisiones o soluciones precipitadas. En cuanto a España, Rivero de Aguilar cree que es pronto para saber si es necesario o no acogerse al programa de ayuda del BCE.
Luis de Guindos camina por la sede del Eurogrupo
En este punto de la crisis, los inversores esperan con ansia medidas y decisiones por parte de las autoridades en Europa que arrojen cierta luz respecto a cuándo se puede poner fin a esta problemática. “Los inversores queremos saberlo todo ya, pero el problema es más complejo de lo que parece”, indica Bernardo Rivero de Aguilar, codirector de ventas de Legg Mason en España. A su juicio, llevará aún más tiempo poder aunar los intereses de todos los socios europeos para dar los próximos pasos en este largo proceso de salida de la crisis.
Uno de esos pasos que más piden los inversores es la solicitud de un rescate por parte de España a las autoridades europeas. Rivero de Aguilar destaca que, a día de hoy, nuestro país se está financiando en niveles relativamente cómodos, mucho mejores que los que hemos visto durante el verano. “La comunidad mundial piensa que España es un buen pagador, por lo que no hay tanta urgencia por pedir ese rescate”, explica. Más allá de los plazos óptimos para solicitar esa asistencia, el experto resalta la falta de claridad respecto a las condiciones que se impondrían a nuestro país a cambio de la ayuda. Por tanto, Rivero de Aguilar aboga por ser pacientes y esperar a conocer detalladamente esa condicionalidad para saber si se debe pedir o no el rescate.
